Edimburgo vive aterrorizada: alguien está secuestrando y asesinando a niñas. Mientras tanto, el sargento John Rebus, un policía con un pasado en el ejército que prefiere no recordar, recibe en casa cartas anónimas con un nudo de cuerda y una cruz de cerillas. Cuando descubre que los mensajes y los crímenes están conectados, tendrá que enfrentarse a sus propios fantasmas para detener al asesino.
El primer caso de John Rebus: el arranque de una de las grandes series de novela negra británica, con el Edimburgo menos turístico como escenario.
Ubicación de la trama
Edimburgo a mediados de los años ochenta: la comisaría de Great London Road, los pubs, Princes Street y los barrios residenciales de la ciudad.