Juan V necesitaba herederos y, como la reina no los concebía, promete levantar un convento en Mafra a cambio de tenerlos. Alrededor de esa obra colosal, que arranca en la Lisboa del siglo XVIII, Saramago cuenta con ironía y tono de crónica histórica la historia de amor de Baltasar y Blimunda, gente del pueblo que vive y sufre la construcción.
Una incursión de Saramago en la narrativa histórica y una historia de amor inolvidable, con la Lisboa de Juan V y el convento de Mafra de fondo.
Ubicación de la trama
La Lisboa del siglo XVIII y el Palacio Nacional de Mafra, el convento que ordena construir Juan V.