Art Spiegelman cuenta la historia de su padre, Vladek, superviviente judío del Holocausto, dibujando a los judíos como ratones y a los nazis como gatos. En el presente, en la Nueva York de los años setenta, el hijo escucha a un padre difícil y obsesivo; en el pasado, Vladek recuerda el gueto, la ocupación de Polonia y su paso por Auschwitz, y el autor lidia con su propia culpa y con el peso de la memoria.
La obra que demostró que el cómic podía ser literatura mayor: primer cómic en ganar un Premio Pulitzer y testimonio imprescindible del Holocausto.
Ubicación de la trama
La historia se mueve entre dos tiempos y dos lugares: el Nueva York de los años setenta, con el barrio de Rego Park (Queens) y los Catskills donde vive y recuerda Vladek, y la Polonia ocupada de los años treinta y cuarenta, con Sosnowiec, el gueto y el campo de Auschwitz-Birkenau.